Aristóteles el multifacético intelectual

El filósofo griego Aristóteles, es reconocido como el fundador de la filosofía occidental junto a su maestro Platón. Además, es considerado uno de los principales intelectuales de la historia. Nació en la ciudad de Estagira, Antigua Grecia, en el año 384 a.c.

 

Contribuciones de Aristóteles a la lógica, filosofía, ciencia y astronomía

 

La mayoría de las obras escritas por Aristóteles, no fueron conservadas y se perdieron en el transcurso del tiempo. Sin embargo, cerca de cincuenta obras completas acreditadas o reconocidas a Aristóteles, se encuentran en el Corpus Aristotelicum. De éstas, sólo treinta se encuentran totalmente comprobadas a su autoría.  

 

Muchas fueron sus contribuciones y aportes en diversas áreas como lógica, filosofía política, metafísica, biología, ciencia, retórica ética, estética, física y astronomía. Sus pensamientos han estado vigentes en esas materias por más de dos mil años.

 

Sus escritos en el campo de la lógica, permitieron asentar las primeras investigaciones metodológicas en esa área, por lo que se le reconoce como el padre fundador de la lógica.

 

Así, Aristóteles se fundamentó en el silogismo como noción elemental del sistema lógico. A través del razonamiento deductivo realizó los primeros estudios sobre los principios de validez o invalidez de un razonamiento.

 

Por medio de este sistema, plantea la manera de razonar las cosas o de inferir en la comprensión de las mismas. Analizaba el mecanismo de racionamiento partiendo de dos premisas, y una conclusión como resultado lógico derivado de dichas premisas.

 

En cuanto al área de las ciencias, sus aportes fueron muy significativos. Esencialmente destacan sus estudios sobre los animales, plantas y  humanos, en cuanto a la inteligencia, comportamiento y formas de reproducción de los mismos. Se le considera el fundador de la biología debido a sus consideraciones en ese campo.

 

En el ámbito de la física destaca su teoría de los cinco elementos. Dicha teoría fue válida y tenida como referencia científica hasta el siglo XVII. Consistía en los movimientos naturales de los elementos fundamentales. Así, el agua y la tierra se movían al centro del universo, el fuego y el aire se alejaban del centro, y el éter giraba alrededor del mismo.

 

Los aportes de este filósofo griego fueron elementales en la astronomía. A través de la teoría geocéntrica, Aristóteles consideraba a la tierra como el centro del universo, y una entidad estática, es decir, sin movimiento alguno.

 

La científica y astrónoma Hipatía de Alejandría, a través del estudio del cosmos contradijo dicha teoría, siendo quizás la primera en su área en señalar que la tierra no era el centro de la tierra.

 

Sin embargo, la teoría geocéntrica se mantuvo plenamente vigente hasta los tiempos del padre de la astronomía moderna, el polaco Nicolás Copérnico. Su vigencia, llegó incluso hasta la época del italiano Galileo Galilei.

 

De esta forma, el astrónomo polaco pudo concluir en su obra "De Revolutionibus", publicada en 1543, que la tierra no era el centro del universo, y que además, se movía alrededor del sol.

 

Algunos autores afirman, que Copérnico mantuvo dichos estudios en secreto por algunos años antes de su publicación, y se abstuvo de publicarlos hasta las postrimerías de su lecho de muerte. Esto, por temor a posibles represalias de la iglesia por contradecir las ideas de la época.

 

Represalias que sí sufrió Galileo Galilei por confirmar en 1610, gracias al uso del primer telescopio astronómico, los estudio de Copérnico. Galilei por negarse a retractarse, fue condenado a arresto domiciliario de por vida.

 

Aristóteles, su aporte a la poesía

 

Como ha podido comprobarse, Aristóteles fue un pensador multifacético, sus aportes y contribuciones fueron muy importantes, y hasta hoy siguen siendo referencia en muchos campos. La literatura no fue la excepción, y la poesía es un claro ejemplo de ello.

 

Analizó las formas del lenguaje y de la poesía imitativa. Esto lo realizó a través del método filosófico de la estética literaria, el cual dividió en tres grandes géneros: la épica, la tragedia y la comedia.

 

La épica es la pionera de la narrativa. Consiste en la historia relatada por un personaje que evoca o describe los hechos, y por lo tanto, se considera distante de la verdad de los mismos.

 

La tragedia se refiere a la escenificación de los hechos propiamente. Se reproducen frente al público, y se caracteriza porque representa a los hombres mejores de lo que son.

 

La comedia es similar a la tragedia, pero se destaca en que representa a los hombres peores de lo que son. Los fragmentos de estudio de la comedia en la Poética de Aristóteles se han perdido en el transcurso del tiempo.

 

 

 

Aristóteles sobre las adivinanzas

 

Aristóteles fue un recolector metodológico de adivinanzas, folklore y proverbios. Poseía una atracción particular por los enigmas del oráculo de Delfos.

 

Sus estudios referentes a la poesía, conllevó a su planteamiento básico relacionado a las adivinanzas. Afirmó que cuando se hace uso de la poesía, es fundamental cuidar la utilización excesiva de las metáforas, ya que la desmesura en su empleo puede comprometer la claridad del texto.

 

Sin embargo, aclaró también, que la metáfora es un elemento clave para plantear acertijos o adivinanzas, que generalmente es una idea breve envuelta en figura retórica. Se utilizan palabras en forma de poema o rima, aparentemente sencillas, y siempre con segunda intención.

Así, en el caso de interpretar textualmente una adivinanza, estipulando a sus elementos sus sentidos habituales, es ciertamente contradictoria. Es así porque no se puede adivinar lo que es indudable. Esto motiva asignarle al planteamiento una interpretación metafórica a sus elementos para que sean distintos a lo obvio.

 

Solucionar una adivinanza, consiste en hallar una explicación no estándar que restituya la lógica del enigma. 

 

¿Qué fue primero el huevo o la gallina?

 

Esta es quizás unas de las adivinanzas más antiguas y universalmente conocida. Por supuesto, el filósofo griego haciendo alarde de sus aportes multidisciplinarios no podía dejar de estudiar la enigmática adivinanza.

 

Entonces, ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Aristóteles se preguntó en sus estudios respecto a la eterna disyuntiva del huevo y la gallina. El padre de la lógica afirmaba que lo actual es siempre anterior a lo potencial. De modo idéntico, lo que es posterior en cuanto a la producción es anterior en cuanto a la forma y a la sustancia.

 

En conclusión, según el análisis de Aristóteles, definitivamente la gallina antecede al huevo, considerando que lo actual es siempre anterior a lo potencial, entonces un huevo es una gallina en potencia. Del mismo modo, aplicando el mismo pensamiento lógico, entonces el hombre es anterior al niño.

 

 



 


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